Es casi imposible no llorar de felicidad ante logros que tal vez nunca muchos se imaginaron alcanzar. Es casi imposible no llorar ante la unión de un país entero, y ante sueños hechos realidad. Erick Barrondo, un atleta de humildes recursos, nacido en 1991 en la Aldea Chuyuc de San Cristóbal Alta Verapaz, trae a Guatemala por primera vez en la historia una medalla olímpica.
Con tan solo 11 segundos de diferencia entre él y el primer lugar, Erick se apoderó de la medalla de plata en la caminata rápida de 20 kilometros, saliendo triunfador sobre más de 50 competidores representantes de todas partes del mundo.
Aldeano vuelto atleta y atleta vuelto héroe nacional, Barrondo representa orgullo guatemalteco pero sobre todo representa un ejemplo internacional de esfuerzo, esperanza y de sueños hechos realidad.
Con apenas 21 años de edad Erick nos enseña a luchar por alcanzar metas, a seguir caminando para adelante y a nunca subestimar a nadie.

Creditos fotográficos – Prensa Libre Guatemala
Todos los guatemaltecos incluyendo al Presidente de la República de Guatemala el General Otto Pérez Molina, nos encontramos extremadamente orgullosos de Erick y también agradecidos por poner el nombre de Guatemala en alto.
El haber ganado una medalla olímpica es la culminación de mucho esfuerzo, esperanza y patriotismo, valores que todos deberíamos de tener ya seamos atletas o no. Tu vida no es necesariamente una competencia, pero así como las Olimpiadas, para poder lograr cosas maravillosas siempre es necesario dar lo mejor de ti.
Moraleja: El que llega de último (no siempre) ríe mejor.






