5 Cosas que puedes hacer en Lake Tahoe durante el verano son:
1. Hacer Bici de Montaña (Mountain Biking)
2. Flotar en el río
3. Escalar Montañas (Hiking)
4. Pasear en Lancha en el Lago y Hacer Deportes Aquáticos
5. Ir de Campamento
Dicho eso, si quires una actividad más tranquila, entonces te recomiendo que veas un amanecer en Lake Tahoe.
No me recuerdo la última vez que vi un amanecer. Dicho eso, he visto tantos atardeceres que no los podría contar. En San Francisco, tal vez no hubiera podido ver el amanecer desde mi casa. Afortunadamente, si puedo en Lake Tahoe.
La razón por la cual no he visto muchos amaneceres es simple. Temprano en la mañana siempre me encuentro dormida. Por suerte, últimamente no he tenido necesidad de despertarme antes de las 7 am. Pero hoy, sin planearlo abrí los ojos a las 5:45 am y logre ver todo el panorama pintado de un caluroso color anaranjado.
Me puse un par de zapatos y una chaqueta, tomé mi cámara y salí a la playa. Cuando lo vi, no lo podía creer, era tan hermoso. Ni el lente de mi cámara pudo captar tan maravillosa vista. No había nadie en el lago…solo yo. Sentí que el sol estaba saliendo solo para mí.

Los primeros momentos de un amanecer, a veces se ven iguales que los últimos momentos de un atardecer. El sol está posicionado en el lugar perfecto, atrás del horizonte donde no se puede estar seguro si el sol está saliendo o escondiéndose.
Sentí frío, hasta que los primeros rayos del sol empezaron a calentar mi rostro de forma sutil. No sabía qué hacer, no sabía si tomar fotos, tomar video, rezar o pedir un deseo. Por lo que por un par de minutos decidí cerrar mis ojos y dejarme llevar por mis demás sentidos. Fue un momento perfecto. Había silencio total.

No hay nada mejor que la vista de un cielo despejado, donde es fácil contemplar su inmensidad y sentirse parte importante del universo.
Finalmente el sol salió por completo, y decidí regresar a casa. No quería darle mi espalda al amanecer, sentí que sería una falta de respeto a tan impresionante suceso natural. Pero al voltearme, lo que vi fue también hermoso. Detrás de mí, todo este tiempo había estado la luna.
La luna y el sol no estaban compitiendo por mi atención. La luna se miraba en paz, se miraba que entendía que era hora que ella dejara al sol brillar. Parada en medio de la luna y el sol, escuche como ella le deseaba un buen día y como él le susurraba “buenas noches.”
Regresé a casa y me metí de nuevo a mi cama. Al despertar, no estaba segura si todo había sido un sueño, hasta que prendí mi cámara. Me alegra mucho poder compartir este momento con ustedes.
Moraleja: Deja a otros brillar en su momento. Tu tendrás el tuyo.






