A veces mis padres dicen que me recuerdo de cosas de mi infancia que nunca pasaron o que no existían. Una de las cosas que me recuerdo que espero que sea verdad es que en todas las casas en donde viví de pequeña en el jardín siempre teníamos bugamvilias. La planta bugamvilia también es conocida como bougainvillea por haber sido descubierta en Brasil en 1768 por un militar francés llamado Louis Antoine de Bougainville. Adicionalmente, la planta también es conocida con otros nombres como carmelia y veranera entre otros.
Una característica curiosa de ésta planta es que las que parecen ser sus flores no lo son, sino que son también hojas modificadas las cuales tienen color. Las verdaderas flores son muy pequeñas de color blanco y se encuentran rodeadas de las hojas con color. El tronco de la bugamvilia tiene espinas pero aún así es una planta que inspira delicadeza. En todas las casa en las que viví me recuerdo que las bugamvilias eran de color fucsia, por eso cada vez que veo bugamvilias fucsia me recuerdo de mis padres y de mi infancia. Más aún porque ésta planta es común que crezca todo el año en zonas tropicales en Latino América pero no sabía que también existía en San Francisco.
Hace unos años visité un vivero en donde encontré una maceta con un tronco sin hojas ni flores. La maceta tenía una calcomanía que decía Bougainville asi que rápidamente le pregunté a la señora del vivero si era realmente una buganvilia a lo que ella dijo que si. Le pregunté si tenía más iguales y 20 minutos después salí del vivero con 5 macetas de lo que según la señora eran buganvilias. La señora me vendió las buganvilias baratas porque a pesar de ser difíciles de conseguir en ésta area ella no estaba segura si en realidad crecerían o se morirían pronto y tampoco sabía de qué color las hojas serían. Pero yo me arriesgué y me llevé las 5 macetas a casa.
Plantamos las “buganvilias” en el jardín y con ansias esperé a que crecieran, pero pasaron meses y meses sin dar ni una sola hoja. Tanto tiempo pasó que hasta se me olvidó que estaban allí, hasta que un día inesperado vi al jardín desde mi balcón y me dí cuenta que las plantas ya tenía hojas. ¡Estaba feliz! ahora solo tenía que esperar un poco más de tiempo para ver de qué color serían las que no eran verdes.
Las plantas crecieron y crecieron sin control, por más que las traté de podar de forma bonita no pude. Hoy, aún están en mi jardín y la mayoría de las plantas solo tiene hojas verdes pero las pocas hojas que no son verdes de todas las plantas todas son de color fucsia
Les comparto unas fotos que he tomado de bugamvilias:









Pingback: Un Momento De Paz En Una Tarde Nublada « Living la Vida Blogging